lunes, 2 de mayo de 2016

Delitos cibernéticos

Recientemente tomó estado público una de las investigaciones que lleva adelante la Fiscalía por presuntos delitos cometidos a través de la tecnología. Exhibición de pornografía a menores de edad, grooming, corrupción de menores, son algunos de los tipos penales bajo la lupa. La tecnología ofrece nuevos recursos para viejos delitos, exige utilizar otras estrategias para su detección y sanción, y, fundamentalmente, requiere de mayor conocimiento por parte de los niños y de los adultos responsables para prevenirlos.

Recientemente se llevaron a cabo allanamientos por contar con datos que indicarían, al menos la facilitación de pornografía por parte de un adulto a niños de entre 10 y 12 años. Esta conducta está prevista como delito por el Código Penal de la Nación. No se descarta que de las pericias del material secuestrado pudiera variar la hipótesis de los investigadores y dirigir la investigación hacia otras figuras penales.
En este caso el alerta llevó a través de la familia de algunos niños. El rol de los adultos de referencia es central, aunque hay investigaciones que se inician por otras vías. Recientemente la Procuración General dio intervención a Oficinas Fiscales de la provincia, entre ellas la de Esquel, respecto de un alerta generado por una ONG internacional que detectó la circulación de pornografía infantil. Este dato puso en marcha una investigación que implicó el secuestro de material sobre el que también se realizan pericias en estos momentos. El ciberacoso no solo recae sobre niños, también los adultos resultan vulnerables.

Grooming

La ONG Argentina Cibersegura define al Grooming o ciberhostigamiento como acciones deliberadamente emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de edad, con el fin de disminuir las inhibiciones del niño e influirlo para que realice acciones de índole sexual.

Según los datos arrojados por una encuesta realizada por el equipo de investigación de ESET Latinoamérica, para el 68,3% de los adultos consultados, el Grooming es una amenaza muy frecuente. A su vez, el 26,3% confirmó conocer un niño que ha sido víctima de Grooming

Cómo podemos proteger a nuestros niños

La ONG National Center For Missing and Exploited Children, ofrece información muy clara y útil para saber a qué prestart atención y qué hacer en caso de sospecha.

Para ayudar a proteger a los niños de los predadores sexuales en línea, es importante que los padres y tutores entiendan cómo las vulnerabilidades de los niños los hacen susceptibles a ser manipulados por estos predadores.

Curiosidad
Los niños son naturalmente curiosos sobre el sexo. Actuando como guías, los predadores pueden explotar esta curiosidad y atraer gradualmente a los niños a una actividad sexual. Los adolescentes que cuestionan su sexualidad se exponen a un riesgo mayor, ya que pueden ingresar en línea intentando buscar apoyo y compañía. En cambio, podrían encontrar adultos buscando sacar provecho de esta vulnerabilidad.

Necesidad de atención
Aun cuando reciben atención total por parte de sus familias, los niños reclaman atención de otras personas, particularmente, de aquellos que perciben como más grandes y maduros. Los predadores pueden ofrecer afecto y halagos a los niños con el fin de presionarlos para realizar actos sexuales.

Rebeldía
Los niños pueden volverse rebeldes a medida que llegan a la adolescencia, y los predadores pueden aprovecharse de esta situación. Es posible que un niño que es victimizado desobedeciendo las normas establecidas por sus padres no quiera admitirlo por miedo a ser castigado.

Respeto hacia los adultos
Debido a que lo niños aprenden a obedecer y respetar a los adultos, pueden tener menos probabilidades de desobedecer indicaciones dadas por un adulto, incluso aquellas que los hacen sentir incómodos. Un adulto que busca hacerle daño a un niño puede aprovecharse de esto para influenciar la conducta del menor.

Qué podemos hacer

Mucha gente supone que los niños que corren riesgo de ser víctimas son aquellos descuidados por sus hogares o que provienen de familias disfuncionales. Sin embargo, todos los niños, incluso aquellos provenientes de familias que les brindan apoyo, pueden correr el riesgo de ser victimizados. Aliente a su hijo a que acuda a usted inmediatamente si alguien lo hace sentir incómodo en línea o si intenta encontrarse con él personalmente.

Señales que indican que es posible que un predador en línea esté en contacto con su hijo

·         Su hijo comienza a retraerse y aislarse de su familia y amigos.
·         Encuentra material inapropiado en la computadora.
·         Su hijo recibe correspondencia, dinero o regalos de desconocidos.
·         Observa números de teléfonos desconocidos al revisar la factura.
·         Qué hacer si su hijo es victimizado
·         Tenga en claro que la victimización no es culpa de su hijo/a.
·         Guarde toda evidencia de victimización, tales como correos electrónicos o conversaciones por medio de mensajes instantáneos.
·         Comuníquese con la policía o con la Fiscalía.


Hostigamiento cibernético

El hostigamiento cibernético es exactamente lo que parece: hostigamiento a través de aplicaciones y tecnologías de Internet, tales como mensajes instantáneos, sitios de redes sociales y teléfonos celulares. Puede comenzar fácilmente con un rumor, una foto o un mensaje reenviado, y puede salirse fácilmente de control. Un video vergonzoso publicado la noche anterior en un sitio de redes sociales por alguien en Kansas puede ser visto por alguien en Japón al día siguiente. Las víctimas de hostigamiento cibernético pueden ser atacadas en cualquier lugar y momento.

Formas comunes de hostigamiento cibernético
·         Insultos y mensajes provocadores: enviar o publicar mensajes hostiles con la intención de "caldear" los ánimos de otras personas.
·         Happy-Slapping: grabar a alguien mientras es acosado o hostigado de una manera que generalmente incluye maltrato físico y después publicar el video en línea para hacerlo público.
·         Robo de identidad/suplantación: robar la contraseña o la cuenta en línea de alguien para enviar o publicar fotografías, videos o información incriminatoria o humillante.

·         Manipulación de fotografías digitales: alterar imágenes digitales, de modo que el sujeto principal se vea en una situación comprometedora o vergonzosa.
·         Amenazas físicas: enviar mensajes que incluyan amenazas a la integridad física de una persona.
·         Esparcir rumores: difundir chismes mediante correos electrónicos, mensajes de texto o sitios de redes sociales.

Señales de que su hijo puede ser víctima de hostigamiento cibernético
·         Su hijo evita la computadora, el teléfono celular y otros dispositivos tecnológicos, o parece estresado cuando recibe un correo electrónico, un mensaje instantáneo o uno de texto.
·         Su hijo se aparta de la familia y sus amigos, o no quiere asistir a la escuela ni a eventos sociales.
·         Su hijo evita las conversaciones sobre el uso de la computadora.
·         Su hijo muestra señales de baja autoestima, incluyendo depresión y/o miedo.
·         Sus calificaciones empeoran.
·         Tiene hábitos deficientes de alimentación o de sueño.

Consejos

·         Dígale a su hijo que no conteste correos electrónicos, mensajes ni comentarios groseros.
·         Guarde la evidencia, como correos electrónicos y mensajes de texto, y tome capturas de la pantalla de los comentarios e imágenes. Además, tome nota de la fecha y la hora en que ocurre el acoso.
·         Póngase en contacto con su proveedor de servicio de Internet (Internet Service Provider, ISP) o su proveedor de telefonía celular. Pídale al administrador del sitio web o al proveedor de servicio de Internet que retire las páginas web creadas para lastimar a su hijo.
·         Si el acoso ocurre a través de correos electrónicos, sitios de redes sociales, mensajes instantáneos y salas de chat, enséñele a su hijo a "bloquear" a los hostigadores cibernéticos o borre la cuenta actual de su hijo y abra una nueva.
·         Si el acoso ocurre a través de mensajes de texto y de teléfono, cambie el número de teléfono e indíquele a su hijo que comparta el nuevo número solamente con personas dignas de confianza. También, verifique si las funciones del teléfono le permiten bloquear el número.
·         Involucre a la escuela a la que asiste su hijo. Conozca la política de la escuela sobre el hostigamiento cibernético e insista para que los administradores tomen una postura en contra de todas las formas de intimidación.
·         Realice una denuncia

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