viernes, 28 de mayo de 2010

Homicidio calificado de Juan Miranda Vargas


EL MARTES POR LA TARDE SE CONOCERÁN LOS ALEGATOS

El pasado miércoles comenzó el juicio en el que se investiga el violento crimen de un hombre de 64 años, apodado “el chileno cordobés”. Tres son los imputados. Solo uno de ellos es mayor de edad, los otros dos, un varón y una mujer, tienen 16 años. La Fiscalía sostuvo en su alegato de apertura que probaría que del homicidio participaron más de dos personas, que planearon el ataque y que luego de ultimar a la víctima le robaron una olla de comida y alimentos que encontraron en el lugar. Finalizadas las declaraciones testimoniales, el martes por la tarde se conocerán los alegatos de las partes.




El 26 de Junio de 2009, el día en que se celebraron las últimas elecciones provinciales, aproximadamente a las 22:30 hs., un grupo encabezado por un hombre que se acompañaba de cuatro adolescentes, dos de 16 años y dos de 15 años, irrumpieron intempestivamente en la vivienda de Juan Miranda Vargas, ubicada en la calle Río Corinto 1262 de Trevelin. Según el caso de la Fiscalía, tenían una finalidad conocida por todos, dar muerte al dueño de casa que se encontraría indefenso ante el numeroso grupo. Tenían también una motivación. Días antes “el chileno cordobés” había golpeado al hermano de Leopoldo Alvarado. Lo que buscaban era venganza. Leopoldo Alvarado y el varón de 16 años, comenzaron inmediatamente a golpear a Miranda Vargas, con puños y pies. Lo tiraron rápidamente al piso dejándolo prácticamente indefenso, pese a que la víctima intentó fugar hacia una de las habitaciones pero sin lograrlo. La furia de los golpes, situados todos en la cabeza, terminó con su vida. Uno de los jóvenes de 15 años habría pegado al menos una patada, los demás observaban, prestando apoyo con su presencia, que por el número y la actitud que resultaba intimidatoria.

El robo


Fernando Rivarola los acusa también de robo. Consumado el crimen se apropiaron de una olla vieja, conteniendo elementos en preparación y de comestibles que encontraron en la vivienda, entre ellos un paquete de polenta y uno de arroz. Desde allí fueron a la vivienda en la que habitaban Leopoldo Alvarado y dos de los menores.

Las responsabilidades

El Fiscal General Jefe de Esquel, adelantó que intentaría probar la coautoría de Leopoldo Alvarado, al joven de 16 años y a uno de los menores inimputables, en tanto que el resto, es decir la joven de 16 y al otro menor de 15 años, son partícipes secundarios. También indicó que Leopoldo Alvarado deberá responder en relación al agravante previsto para los casos en que un mayor se vale de menores para cometer un delito.
También señaló el acusador que se probaría un hecho irracional de venganza, que no es extraño a Leopoldo Alvarado, ni tampoco al grupo de menores que participaron.
Finalmente, en su alegato de apertura, resaltó que Miranda Vargas tenía derecho a la vida; que sus hijos y familiares también tenían derecho a que se preserve su vida y que ni Leopoldo Alvarado ni nadie tenía derecho a quitarle la vida a Vargas.

Ni acuerdo ni planificación

La Defensa a cargo del Dr. Julián Ripa, se propuso probar que no hubo acuerdo ni planificación alguna para concretar el homicidio, por parte de Alvarado ni de ninguno de los coimputados. El letrado sostuvo que Alvarado no tiene responsabilidad en el hecho que se le imputa. “Tanto por cuestiones físicas, por cuestiones de tiempo y lugar, y también por cuestiones psíquicas que hacen a la persona del señor Alvarado. Además, desde esta postura se sostiene, que no hubo una actitud indefensa por parte de la víctima, como de los otros dos hombres que estaban presentes en el lugar, sino que lo ocurrido fue en el marco de una riña entre las partes.

Las claves para descifrar lo sucedido

Durante dos jornadas declararon los testigos de la causa. El último día estuvo reservado para un aspirante a Gendarme que actualmente reside en Córdoba y su declaración debió tomarse por teléfono. El fue quién llamó a la policía cuando llegaron asustados los dos hombres que se encontraban en la casa de la víctima. También se escuchó vía telefónica al Jefe de la Brigada de Investigaciones que se encuentra en Comodoro Rivadavia por razones personales, y para recibir el testimonio del Lic. Alberto Leonardo Ehnes, quien al momento del hecho era Jefe de la Unidad de Criminalística de Esquel. Además se incorporó por lectura el informe pericial realizado sobre las prendas de vestir de todos los imputados, prendas en las que se encontraron varias manchas hemáticas.
La pericia de ADN encontró compatibilidad superior al 99% entre la sangre de la víctima y el tejido hemático encontrado en las prendas que llevaban Alvarado, los dos menores de 16 años y uno de los de 15 años. También era sangre de la víctima la hallada en pedazo de caño que se encontraba tirado bajo un asiento, cercano al lugar en que se encontró el cuerpo.

Rastros que hablan

El Lic. Ehnes fue el encargado de estudiar la escena del crimen y las prendas de los imputados. Su declaración testimonial fue el relato del resultado de la pericia dinámica de reconstrucción de los hechos. La posición del cuerpo, las marcas encontradas en diversos objetos de la habitación que él llamó el “lugar primario” en que se produjo la escena del crimen; la intensidad, ubicación, dirección y forma de las manchas encontradas en las diversas prendas de vestir, le permitieron al especialista llegar a la conclusión de que fueron Leopoldo Alvarado y el joven de 16 años quienes, ubicados uno a cada lado de la víctima, “utilizaron la cabeza como si fuera una pelota de futbol”, graficó.
Uno de los menores de 15 habría tenido una participación mínima, probablemente con una única patada. La chica de 16 años estaba parada muy cerca pero no participó.

La lectura de las partes

Ahora tanto la Fiscalía como la Defensa tendrán que analizar toda la prueba y organizar sus alegatos para convencer al Tribunal sobre la certeza de sus respectivos casos. La fecha de los alegatos debió postergarse para el martes por la tarde, en horario aun no precisado, ya que el Tribunal está integrado con un Juez de Sarmiento, el Dr. Alejandro J. G. Rosales, quien por problemas personales y de agenda no podrá permanecer durante el fin de semana en Esquel, ni presentarse el lunes, ni el martes por la mañana. La presidencia del Tribunal Colegiado está a cargo de la Dra. Carina Estefanía, y completa la integración la Dra. Nelly García.

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