sábado, 5 de noviembre de 2011

Operativos del GEOP en Corcovado


EN MANOS DE LOS JUECES

Seis hechos de abuso de autoridad, cinco hechos de vejaciones y uno de privación ilegal de la libertad, fueron acusados por la Fiscalía y la Querella en sus alegatos. En tanto que el defensor hizo su descargo sosteniendo que toda la actuación del Grupo Especial de la Policía del Chubut en marzo de 2009 en Corcovado, respondió a los protocolos de intervención que siempre se aplican y pidió que Miguel Gómez sea absuelto. El lunes 14 a las 9:00 hs. Se conocerá la decisión del Tribunal.

Martín Zacchino arrancó su alegato sosteniendo que este es un caso que obliga al análisis, particularmente lo es para la Fiscalía porque debió investigar a "compañeros de trabajo". La perspectiva que guió al primero de los alegatos fue la del artículo 48 de la Constitución provincial que sanciona cualquier acto de violencia física o psíquica que afecten al individuo, o violen de cualquier modo el respeto por la dignidad humana.

Los abusos

Uno a uno fueron reconstruidos los hechos, siguiendo la prueba aportada por cada uno de los testimonios, tanto por Zacchino, como por Omar López, a cargo de la Querella. Relataron el modo en que se produjeron las irrupciones en los domicilios, y también la forma de reducir a cada uno de sus ocupantes. Los acusadores consideraron que en estos procedimientos faltó un plus de profesionalismo que se evidencia en daños y lesiones proferidos de modo innecesario, cuando ya había dominio del lugar, cuando ya los ocupantes estaban reducidos.

Más que testimonio alegato

Zacchino se refirió a la declaración del entonces Jefe de la Policía de la Provincia, Juan Luis Ale, y de otros funcionarios policiales, indicando que se trató de un alegato a favor de la policía, y fundamentalmente del accionar del GEOP.

Ale había dicho que si el GEOP hubiera sido convocado para la realización del primer allanamiento, el que se realiza la mañana del 8 de marzo en la casa de los padres de "Mai" Bustos y que finalizara de modo fatal con dos muertes y heridos, ese resultado se hubiera evitado. Zacchino diferenció ese allanamiento de los siguientes, señalando que entonces no se buscaba a un asesino de policías, sino a un prófugo de la justicia (como tantos otros que hay en la circunscripción) que había sido condenado por un crimen horrendo, el de su hijo de tan solo 9 meses, pero que no se presentaba él, ni sus hermanos, como delincuentes peligrosos. Esos sucesos fueron sorpresivos, hubo errores tácticos, pero desde esta perspectiva fueron los mismos errores que luego cometió el GEOP en tres de los allanamientos: haber dejado ingresar al domicilio que se iba a allanar a un tercero, a alguien que no estaba dentro.

El ex Jefe policial, hizo hincapié en la presencia y acompañamiento del entonces Fiscal Jefe, Eduardo Falco. Zacchino señaló que Falco estuvo ahí para agilizar los pedidos de allanamiento, para dar algunas indicaciones, pero de ninguna manera puede decirse que es responsable de lo que sucedió de puertas adentro de los domicilios, allí la única autoridad responsable era el Coordinador de la Fuerza Especial que los llevó a cabo. Falco había comenzado a recibir a las víctimas que querían denunciar lo que les estaba sucediendo, y dio intervención a una funcionaria de la Fiscalía para que asista a esa localidad a formalizar las denuncias para poder concretar las investigaciones.

Para investigar

Del calor del debate, surgieron cuestionamientos a la verosimilitud de algunas declaraciones y tanto el fiscal como el defensor pidieron que se remitan audios a la Fiscalía para iniciar investigaciones. Zacchino se refirió al testimonio del policía actuante en un allanamiento hecho con posterioridad, en busca del arma utilizada para ultimar al policía Roberts. A criterio del fiscal este incurrió en el delito de falso testimonio. El policía sostuvo en su declaración que no vio a ningún lesionado, en tanto que los demás testigos dan cuenta del golpe de puño que produjo una herida sangrante en los labios de uno de los jóvenes que se encontraba en la vivienda.

Por su parte Daniel Sandoval, pidió que se remitan audios y videos, para que se investigue el delito de falsa denuncia de una de las personas que se presentaron como víctima, y por falsedad ideológica a la médica que extendió un certificado médico constatando la lesión denunciada. El defensor sostiene que esa lesión se corresponde con otro hecho, de más antigua data, que ya fue juzgado en estos tribunales. En su réplica el fiscal indicó que nada hizo el defensor para probar en el debate esta interpretación, ni tampoco se dio una situación de flagrancia que avale lo que pide. Zacchino rechazó la remisión que solicitó la defensa.

Los cargos

La fiscalía imputó los delitos de abuso de autoridad en seis hechos, vejaciones en cinco hechos y privación de la libertad. La querella acusó por abuso de autoridad en cinco hechos, vejaciones agravadas por haber sido cometidas con violencia y amenazas, diez hechos y privación de la libertad.

Por su parte el defensor solicitó la libre absolución de Gómez con costas a cargo de la Querella.

La última palabra

Al finalizar los alegatos Miguel Gómez pidió hacer uso de la palabra, reconoció que esta es la situación más estresante que le tocó vivir, pese a que en su trabajo vivió muchas situaciones de estrés. También aclaró algunos aspectos de la estrategia defensista, reiteró que no fue a Corcovado por iniciativa propia sino porque fue convocado, por razones lícitas. Explicó que se le ordenaron una serie de allanamientos en los que notó que tenían cierta particularidad. “Nunca me comprometí emocionalmente con lo que tenía enfrente, no venía a tomar revancha”, expuso en referencia al hecho que detonó esta intervención, en el que perdiera la vida el policía Tito Roberts. Gómez sostuvo que la cantidad de allanamientos que se hicieron en un radio de apenas tres cuadras, es lo que inevitablemente produjo la sensación que denunciaron los pobladores. También sostuvo que a lo lardo de la investigación tuvo que escuchar mentiras, sobre cuestiones que luego no prosperaron.

El imputado explicó también que había gran cantidad de policías por aquellos días en Corcovado, y que el personal del GEOP no era el único que tenía su rostro cubierto, sino que había otros encapuchados. “Para una persona que ve irrumpir a un encapuchado en su casa, la reducen en el piso, todo sucede con tal celeridad que si ingresa otro policía encapuchado, en esa situación inesperada, en el estado que se encuentra va a pensar que sigue siendo el mismo”.

La espera

Luego de casi seis horas de alegatos el Juez Jorge Criado, a cargo de la presidencia del tribunal, fijó fecha para la lectura de sentencia. La misma tendrá lugar el lunes 14 a las 9:00 hs.

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