miércoles, 16 de noviembre de 2011

Tiroteo en el Barrio Don Bosco


JUICIO EN MARCHA

Desde el lunes se está realizando el juicio en la causa que investiga el tiroteo ocurrido el 24 de octubre a la madrugada en el barrio Don Bosco (Esquel). El enfrentamiento entre dos sujetos armados y un grupo de seis personas, finalizó con cinco heridos de bala, uno de ellos parapléjico, dos heridos graves y un herido leve del grupo de las víctimas, y uno de los imputados también con una herida de carácter leve.


AUDIO Fernando Rivarola

AUDIO Daniel Sandoval

Fernando Rivarola es el Fiscal que lleva la investigación, en su alegato de apertura describió los hechos diciendo que sucedieron el domingo 24 de octubre de 2010 a las 7:00 hs., luego de que dos grupos salieran de un boliche bailable ubicado sobre calle Belgrano entre Alvear y 9 de Julio. Uno de estos grupos, que estaba compuesto por Nestos Rubén Pallalef, Rubén Pallalef, Elvio Matías Leiva, Ramiro Leiva, Oscar Castro y Lucía Regolledo, fue interceptado en la intersección de Alvear y 25 de Mayo por otro grupo integrado por Cristian Rosales y Gustavo Ulloga.
Rivarola sostiene que estas dos personas habían tenido problemas con Castro, discutieron, los invitaron a pelear, y luego caminaron todos por 25 de Mayo hacia el Barrio Don Bosco, donde vive la mayoría de estas personas.
Al llegar a la Diagonal Castellani, Rubén Pallalef siguió hacia su casa, y el resto del grupo toma por esa arteria hacia el domicilio de Lucía Regolledo. Rosales y Ulloga caminaron por 25 de Mayo, en dirección al domicilio del primero. Cuando el primer grupo llegó a la rotonda, fue sorprendido por los otros dos que portaban armas largas tipo rifle, los encañonaron amenazándolos de muerte y los hicieron colocarse contra la pared de una vivienda, indicándole a Lucía que se vaya porque si no la mataría. Cuando ella se fue, los imputados mantuvieron encañonado al resto del grupo profiriéndole amenazas de muerte: “no nos importa matarlos”, “los vamos a matar”, además de gatillar con las armas, apuntarlos, golpearlos con los extremos de los caños. En ese contexto acudió en auxilio de las víctimas, Fabián Leiva, armado, luego de haber sido alertado por Lucía. Rosales y Ulloga lo recibieron con disparos y al menos uno de estos lo alcanzó dejándolo tendido en una de las esquinas. Los integrantes del primer grupo intentaron huir en dirección contraria, mientras lanzaba piedras contra los dos atacantes en defensa propia y de Fabián. Estos últimos responden con disparos contra el grupo, dirigidos hacia la zona baja del cuerpo, logrando impactar a Ramiro, Oscar y Matías.
Cristian Rosales, sabiendo que Fabián Leiva estaba herido y sin posibilidad de defenderse, se aproximó a este y desde corta distancia le efectuó un disparo a su cabeza. Luego se acercó a Matías, también herido, y le disparó al centro del cuerpo.
Matías Leiva fue herido de tres disparos y quedó parapléjico. Los otros integrantes del grupo quedaron dos con lesiones graves y uno con una lesión leve. Por su parte Cristian Rosales recibió un disparo que le provocó lesiones leves.

Muchos protagonistas, muchas conductas

Rivarola anticipó a los jueces que se trata de un hecho sumamente complejo por la cantidad de protagonistas, por el despliegue de cada uno de ellos y por el modo en que unas acciones se producen en consecuencia de otras llevadas a cabo previamente.
Respecto de Fabian Leiva, Rivarola explicó que la Fiscalía no dudó en justificar su intervención armada amparada en la legítima defensa de terceros y propia.
El fiscal señaló que la calificación también generó largas discusiones en el ámbito del Ministerio Público, y sostuvo que este también será un punto a analizar cuidadosamente durante el debate. En el alegato de apertura Rivarola dijo que en principio sostiene la calificación de privación ilegal de la libertad agravada por el uso de violencia y amenazas (subsidiariamente los delitos de coacción y amenazas con arma), tentativa de homicidio en perjuicio de Matías Leiva y Fabián Leiva, imputable como autor a Rosales y partícipe a Ulloga. Lesiones gravísimas, graves y abuso de arma, imputable a ambos como coautores. Portación ilegal de arma de uso civil, atenuado por ser legítimo tenedor y entrega de arma de uso civil a quien no es legítimo usuario, respecto de Rosales y portación ilegal de arma de uso civil en relación a Ulloga.

La defensa

Por su parte Daniel Sandoval a cargo de la defensa, negó los hechos tal como los relató la fiscalía, y anticipó que los dichos de los testigos de la Fiscalía no son ciertos, y que ni Rosales ni Ulloga fueron agresores, sino que fueron agredidos por el otro grupo.
Los primeros en declarar en el juicio fueron los imputados, dando su versión de los hechos. Luego fueron escuchadas, una a una, las víctimas. También declararon los peritos y los vecinos del lugar.

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